Ocho recomendaciones para escribir sobre infancia

Recogemos algunos consejos para que los periodistas puedan priorizar el interés superior del niño en las noticias.

01 Junio 2010

¿Qué conocimientos tienen los profesionales de la comunicación acerca de los derechos de la infancia?, ¿qué necesitan para abordar las noticias relacionadas con niños y niñas de manera adecuada?, ¿qué debería incluir un manual como este para ser útil a sus destinatarios?

La publicación Infancia y medios de comunicación el resultado de un amplio proceso de consulta participativa, contactando y estableciendo un diálogo con un total de 50 profesionales de medios de comunicación  de la Comunidad Valenciana. Los participantes trabajan en medios escritos, radio y televisión, y ocupan todo tipo de puestos profesionales en los mismos.

El documento establece un total de ocho recomendaciones con el objetivo de dotar a los periodistas de pautas y recursos útiles para el tratamiento de las noticias relacionadas con la infancia desde un enfoque respetuoso con sus derechos. 

1. Respetar el principio de universalidad de los derechos de los niños y niñas.

En algunas ocasiones, determinados aspectos de la noticia caracterizan marcadamente al niño o niña (como por ejemplo su nacionalidad, su situación familiar o legal, que sea un niño soldado, un escolar, un presunto agresor, una víctima de abusos o cualquier clase de violencia, un refugiado, un deportista o actor menor de edad, un niño de la calle, etc.), relegando a un segundo plano el hecho de que se trate de un niño o niña.

Independientemente de las circunstancias de la noticia, por encima de todo se debe presentar al niño o niña como niños que son.”

Al visualizar al niño o niña en cuanto tal, por encima de las demás circunstancias que definen su contexto vital e identidad, reconociendo la igualdad en derechos de todos ellos, se logra transmitir esta visión en las informaciones difundidas en los medios, y se da un paso importante hacia el enfoque adecuado de sus circunstancias o contexto.

2. Priorizar siempre el interés superior del niño en la toma de decisiones

En el caso de los temas en los que haya relación con niños y niñas, además de los criterios de pertinencia o interés de la noticia, es importante valorar la situación siempre en función de cómo puede afectar al niño o niña tanto para decidir la publicación o no de la noticia, como a la hora de delimitar el contenido de la noticia publicada. No sólo en términos inmediatos de riesgo de violencia o consecuencias adversas (casos de maltrato, violencia en la escuela, menores en situación de riesgo de exclusión social, refugiados o niños soldado) que pudiera suponer para el niño o niña la publicación de la noticia, sino también para determinar si el niño o niña protagonista de la noticia se ve caracterizado de modo que se condicione su presente o futuro.

La difusión de la situación económica de su familia, la enfermedad o procedimiento penal propio o de familiares, pueden condicionar activamente el presente de ese niño o niña y tener también implicaciones para su vida muchos años después, y pueden suponer además de un riesgo, una violación de su intimidad sin su consentimiento.”

3. Garantizar la exactitud y contextualización adecuada de los contenidos de las noticias sobre infancia 

Es frecuente que en casos de conductas sociales negativas, cuando se habla de violencia en el hogar, la escuela o la calle, consumo de alcohol, tabaco o drogas, o absentismo, y los protagonistas de tales informaciones son niños o niñas (como colectivo o en casos individuales), se describa de modo negativo a todo el colectivo de los niños y las niñas, haciéndolos responsables de tales situaciones, alimentando estereotipos negativos, sin explicar las causas subyacentes ni el contexto general de esos problemas.

En estos y en muchos otros casos, los profesionales de los medios pueden jugar un papel relevante creando conciencia social sobre la responsabilidad de todos los agentes sociales, incluidos los medios de comunicación, ante la infancia y contribuyendo a una visión ajustada a la realidad de la infancia como colectivo.

4. Proteger la imagen y la identidad de los niños y niñas

La presentación de noticias sobre los niños, niñas y jóvenes, o en las que aparezcan estos, tiene sus retos especiales y antes de publicar cualquier información es necesario identificar y valorar este riesgo. En algunos casos, la forma de presentación de informaciones sobre los niños los puede colocar en riesgo de represalias, castigos físicos o psicológicos, cuando el niño pueda revelar información sensible o comprometedora, o condicionar su futuro, encasillándolo en determinadas posiciones, situaciones vitales o ideologías.

5. Comprobar de forma especialmente cuidadosa la fiabilidad de las fuentes

En el caso de las fuentes de información que se utilicen para tratar noticias sobre la infancia, es importante verificar de modo especialmente minucioso la legitimidad y credibilidad de aquellos que nos ofrecen información, así como de los contenidos de la misma. Por otra parte, a la hora de recurrir a fuentes, autoridades y expertos en temas de infancia es crucial discernir cuáles son las más solventes y apropiadas en cada ocasión y en todo caso si tienen la capacidad de representar a los niños y niñas y si están velando por el respeto de sus derechos, o por el contrario defienden intereses que los pudiesen conculcar.

6. Garantizar el derecho a la participación de los niños y niñas en los medios de comunicación

En muchas ocasiones, cuando aparecen en los medios, los niños y niñas tienen un papel simbólico o incluso sesgado. Existen numerosos ejemplos de este tipo de tratamiento de la infancia: frecuentemente se da cobertura a procesos judiciales vinculados a personas adultas, utilizando a los hijos o hijas como argumentos a favor o en contra de los intereses del adulto, quedando al margen el derecho de ese niño o niña a elegir si quiere o no que su vida tenga una dimensión pública. Asimismo, es común la difusión de fotografías de políticos u otros adultos, acompañados de niños y niñas sin que ellos hayan decidido participar de esa promoción o difusión.

Es fundamental tratar la participación de la infancia en los medios de modo respetuoso, del mismo modo que haríamos con la opinión de un adulto. Lograr que la sociedad aprenda a escuchar y valorar la opinión de los niños, reconociendo su papel en la sociedad, supone un gran desafío en el que los medios de comunicación pueden desarrollar un papel fundamental.

7. Promover el rol de los medios de comunicación como agentes de sensibilización social

Los niños y las niñas construyen numerosas representaciones del mundo a partir de los contenidos de los medios de comunicación, no solo aprendiendo y accediendo a la información, sino también incorporando prácticas sociales que acaban por asumir como comportamientos cotidianos en su vida diaria. De esta forma, los medios de comunicación no sólo son instrumentos de ocio, sino también de aprendizaje. 

Un objetivo que podría ir lográndose incluyendo entre los criterios de selección y elaboración de noticias el criterio educativo y de adecuación al público y horario infantil, de modo que garanticemos el acceso de niños y niñas a información positiva, crítica y plural. 

8. Garantizar la protección de los niños y niñas en los medios de comunicación

Según el principio de corresponsabilidad de los derechos humanos, y especialmente de los derechos de los niños y de las niñas, todos compartimos, desde nuestros respectivos espacios en la sociedad, la responsabilidad de que éstos se cumplan. Esto es especialmente importante en el caso de los profesionales de los medios de comunicación, dado que su trabajo tiene amplia difusión e influencia, y por su capacidad de modificar comportamientos y actitudes que pudiesen conculcar los derechos de los niños y niñas o ser perjudiciales para ellos.

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