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Por una sanidad universal

Solo con un acceso a la sanidad para todos, podremos cerrar la brecha de la desigualdad

Las desigualdades en el acceso a la atención sanitaria representa una causa importante en la muerte de millones de niños y niñas menores de cinco años y de millones de madres que encuentran dificultades para sobrevivir durante el embarazo y durante el parto.

El informe Cobertura Sanitaria Universal: un compromiso para cerrar la brecha, elaborado junto a la Organización Mundial de la Salud, Unicef y la Fundación Rockefeller, se centra en analizar cómo y por qué las desigualdades deberían ser una prioridad en el camino para lograr la cobertura sanitaria universal.

El texto, además, identifica las medidas políticas que los gobiernos y los donantes deberían considerar a la hora de implementar reformas en esta área y calcula el efecto que todo ello implicaría, en términos sanitarios y de salud, para la agenda de desarrollo post 2015.

Demasiadas muertes infantiles innecesarias por causas prevenibles

A pesar de las increíbles mejoras en los resultados sanitarios y en el acceso a la sanidad –resultados como, por ejemplo, la reducción a la mitad en el número niños y niñas que mueren cada año desde 1990- demasiada gente sigue sin disfrutar de su derecho a la salud. Cada año mueren 6,6 millones de niños y niñas antes de llegar a su quinto cumpleaños y la mayoría de estas muertes se deben a causas que podrían prevenirse.

La dependencia excesiva en los pagos directos para que una persona pueda ser atendida en un centro de salud provocan tanto la incapacidad de las personas más pobres de acceder a la salud como una exacerbación de la pobreza. Se estima que cada año más de 150 millones de personas se enfrentan a un gasto excesivo –o superior a su capacidad- para poder acceder a la atención sanitaria. Todo un escándalo que debe solucionarse de inmediato.

La única respuesta del sistema sanitario frente a este gran reto solo puede ser la Cobertura Sanitaria Universal, es decir, asegurar que todas las personas obtienen los servicios sanitarios que necesitan, de buena calidad y sin sufrir ningún tipo de dificultad económica al pagar por ellos.