Amina y las más de 1.000 niñas que están
cambiando el futuro en Bangladés
En Bangladés, donde casi el 42% de las niñas se casan antes de cumplir los 18 años, la infancia de millones de ellas se ve interrumpida por una práctica que limita sus oportunidades, las expone a riesgos para su salud y las aleja de la educación. En un contexto en el que el matrimonio infantil está aumentando, especialmente tras los últimos años de crisis económica y recortes globales en ayuda internacional, las comunidades se enfrentan a un desafío urgente: proteger los derechos de las niñas y garantizar que puedan decidir sobre su propio futuro.
En este escenario, nuestro trabajo está marcando una diferencia real. Entre 2022 y 2024, nuestra organización apoyó a 1.200 niñas con iniciativas para generar ingresos propios, desde la entrega de animales para cría hasta formación financiera básica. El resultado es contundente: más de 1.000 niñas, el 85%, evitaron el matrimonio infantil y pudieron continuar con su educación gracias a la independencia económica que empezaron a construir.
Amina: una historia que refleja un cambio profundo
Amina, de Barishal, tenía solo 14 años cuando su vida pareció quedar decidida por otros. Tras la muerte de su padre, algunos familiares presionaron para que se casara, como ya había ocurrido con sus hermanas mayores, casadas a los 14 y 15 años. Su madre, sin recursos suficientes para mantenerla en la escuela, no veía alternativas.
Pero Amina sí las vio.
Con el apoyo de nuestra organización recibió dos cabras para criar, una fuente de ingresos que no solo alivió la presión económica sobre su familia, sino que le permitió volver a la escuela. A través de sesiones comunitarias, también aprendió sobre los riesgos del matrimonio infantil y sobre sus derechos como niña.
En poco tiempo, las dos cabras se convirtieron en cuatro. Amina vendió una para pagar su examen de acceso a la escuela y comenzó a dar clases particulares a niños más pequeños. Hoy, con 18 años, sigue estudiando y ha recuperado algo que nunca debió perder: la posibilidad de elegir.
“Si me hubiera casado, ahora estaría criando hijos. No iría a la universidad ni pasaría tiempo con mis amigas. Mi vida sería totalmente diferente”, cuenta. “Ahora la gente en mi comunidad ve que las niñas pueden hacer cosas. Que pueden lograr mucho más que un matrimonio temprano”.
Un movimiento que crece desde las comunidades
La historia de Amina no es una excepción aislada. Forma parte de un cambio más amplio que se está gestando en Bangladés y en otros países donde el matrimonio infantil sigue siendo una amenaza diaria. Durante 100 días, desde el 27 de noviembre hasta el 8 de marzo, una campaña global que impulsamos movilizó a comunidades, líderes religiosos y organizaciones para exigir el fin del matrimonio infantil.
En Bangladés, Save the Children trabaja con escuelas, centros de cuidado infantil y grupos comunitarios para sensibilizar sobre igualdad de género, derechos de la infancia y salud sexual y reproductiva. Solo en tres distritos —Barishal, Gaibandha y Dhaka— más de 65.000 adolescentes han participado en estas actividades.
Cuando las niñas tienen oportunidades, transforman el mundo
El mensaje que queremos transmitir es que la independencia económica es una herramienta poderosa para prevenir el matrimonio infantil. Cuando las niñas pueden generar ingresos, estudiar y tomar decisiones sobre su vida, no solo cambian su propio destino. Y también transforman sus comunidades.
Porque cuando una niña puede ejercer plenamente sus derechos, cambia su vida. Y cuando miles de niñas lo hacen, cambian el mundo.