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Siria:
10 años de guerra

  

Entregamos en el Congreso de los Diputados 400.000 firmas para defender los derechos de la infancia en zonas de conflicto y para que el Gobierno acabe con la venta de armas a países en guerra.

Con motivo del décimo aniversario de la guerra de Siria, hemos llevado a la puerta del Congreso de los Diputados las primeras palabras que aprenden los más de 420 millones de niños y niñas que viven en zonas de guerra. Granada, metralleta, sangre, máscara antigás… son algunas de las palabras que se han podido ver en este acto para visibilizar lo que supone para la infancia crecer en medio de las bombas y el pánico.

También hemos entregado 400.000 firmas de personas que han apoyado nuestras peticiones, pidiendo al Gobierno que proteja los derechos de la infancia en conflictos armados y acabe con la venta de armas a países en guerra ante el riesgo de que se utilicen para cometer graves violaciones contra la infancia. Las firmas han sido recogidas por Pau Marí Klose, Presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, al que Catalina Perazzo también ha entregado un ejemplar del libro Mis Primeras Palabras.

Nunca en los últimos 20 años ha habido tantos niños y niñas viviendo en zonas afectadas por conflictos armados. Sus derechos son vulnerados constantemente y es necesario que se respete el derecho internacional humanitario para protegerles. Nuestro país debe jugar un papel relevante y aumentar la ayuda destinada a programas internacionales de apoyo en materia educativa y atención psicosocial a la infancia en zonas de conflicto, especialmente a los niños y niñas desplazados.

Desgraciadamente Siria no es el único lugar donde la infancia sufre los peores impactos de la guerra. Yemen ha entrado el 25 de marzo en su séptimo año de conflicto y se ha convertido en la mayor crisis humanitaria del mundo. Las consecuencias son especialmente graves para la infancia, con dos millones y medio de niños y niñas al borde de la desnutrición y miles de desplazados.

Trabajamos para garantizar el bienestar de la infancia siria

Al margen de nuestro trabajo de incidencia política que has podido observar en este artículo, trabajamos para garantizar que los niños y las niñas de Siria no se queden atrás.

Gracias a ti, intervenimos en los campamentos de personas refugiadas donde se encuentra la infancia siria. Allí, las inadecuadas condiciones de alojamiento no son aptas para niños y niñas, y por ello distribuimos bienes de primera necesidad para asegurar su bienestar en todo momento.

Trabajamos también en Siria, donde distribuimos artículos de higiene, cestas de alimentos y otros bienes que cubren las necesidades básicas, mientras nos esforzamos para mejorar las condiciones de vida de los niños y las niñas desplazados por los combates.

Todo esto no sería posible sin el compromiso de personas como tú, que nos permites apoyar a la infancia más desfavorecida.