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Has ayudado a miles de niños y niñas rohingya como Nur

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NIÑOS Y NIÑAS QUE LO HAN PERDIDO TODO

En la actualidad hay más de 6.000 niños y niñas rohingya no acompañados y separados que viven en Cox's Bazar, donde se enfrentan a una grave escasez de alimentos y corren un mayor riesgo de explotación y abuso.

Muchos niños y niñas han vivido en persona los horrores que se produjeron en aquellos días en Myanmar tanto con agresiones directas hacia ellos como siendo testigo de ataques y asesinatos de familiares y vecinos. Uno de cada dos niños rohingya que han llegado huyendo a Bangladesh sin sus padres quedó huérfano debido a la violencia brutal que se vivió en Myanmar. Durante aquellos días los soldados quemaron aldeas enteras, se produjeron masacres y mujeres y niñas fueron víctimas de violaciones.

Hace un año nuestros equipos vieron a los niños y niñas llegar a Bangladesh solos, angustiados, hambrientos y tan exhaustos que no podían ni hablar. Establecimos espacios seguros para que pudieran recibir apoyo las 24h del día mientras buscábamos a sus familias.

Los niños y niñas que viajan solos son extremadamente vulnerables y han tenido que sobrevivir a la vida en los campamentos, sin su familia, en un lugar donde son corren riesgo de caer en redes de tráfico, matrimonio precoz y otras formas de explotación. Esta es la consecuencia de un sangriento conflicto donde los civiles han sido atacados y asesinados de forma masiva.

Nur* tiene 11 años y nació con un problema de sordera parcial. Él nació en Myanmar pero tuvo que huir cuando su aldea fue atacada. Su madre fue asesinada y su padre fue llevado a prisión.

Una persona le encontró cuando estaba solo y llorando. Ella le llevó a Bangladesh y vivieron un viaje lleno de peligros. Ahora vive con ella y va a las actividades dentro del espacio seguro donde juega con otros niños

A veces tiene convulsiones. Se hace pis por las noches. Pero cuando estoy con él está mucho más tranquilo"

Madre de acogida de Nur*

Ha pasado un año desde que estos niños y niñas perdieron su infancia. El mundo no ha conseguido responsabilizar a los responsables de estos ataques violentos. Nosotros, una vez más, estaremos al lado de la infancia haciendo lo que sea necesario para que tengan derecho a tener un futuro feliz.

UN TRABAJO QUE DEBE CONTINUAR

En el último año hemos llegado a más de 350.000 niños y niñas, muchos de ellos huérfanos. Hemos establecido casi 100 espacios seguros dando a casi 40.000 niños un lugar donde jugar, recuperarse y volver a ser niños. También contamos con progamas de protección, acceso a la educación, salud, alimentación, agua y saneamiento.