LA GUERRA DE YEMEN NO DEFINE A RAZAN

  

Cuando la escuela de Razan fue destruida por un ataque aéreo, su padre fue corriendo a salvarla de la explosión.

Pero ella, desafortunadamente, no salió ilesa. Un trozo de metralla le golpeó a Razan cerca del ojo y casi pierde la vista. Su padre no sabía qué hacer. No podía permitirse el lujo de llevar a Razan al hospital, por lo que tuvieron que esperar cinco días para recibir la ayuda que necesitaba.

Hoy, está entusiasmada con su nueva escuela y su amigo por correspondencia británico: Apollo.

 

Puedes ayudar a miles de niños y niñas como Razan y ayudarnos a darles atención médica: convirtiéndote en soci@ de Save the children haciendo clic aquí.