Se quintuplica el número de niños y niñas desarraigados por la violencia en el Sahel central

 

Bamako / Niamey/ Ouagadougou, 27 de marzo de 2024 - La escalada de violencia ha multiplicado por cinco el número de niños y niñas obligados a abandonar sus hogares en los últimos cinco años en tres países de África occidental, según un nuevo análisis de Save the Children.  

La organización ha analizado las cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), los gobiernos nacionales y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de las Naciones Unidas para calcular el número de niños y niñas desplazados en Malí, Burkina Faso y Níger en los últimos cinco años. El análisis reveló que el número de menores de edad obligados a huir de sus hogares ha aumentado de unos 321.000 en 2019 a cerca de 1,8 millones en la actualidad. Desde principios de 2023, unos 53.000 niños y niñas se han visto obligados a abandonar sus hogares en estos países.   

La mayoría de los niños y niñas desplazados -alrededor de nueve de cada diez- han permanecido dentro de sus fronteras nacionales, lo que supone una presión adicional sobre los recursos de las ciudades y las comunidades, ya de por sí al límite.  

Además, Costa de Marfil, que salió de su propio conflicto civil en 2011, también se ha visto afectada por la propagación del conflicto en el Sahel central. La violencia en las vecinas Burkina Faso y Mali ha multiplicado por doce el número de niños y niñas que buscan refugio en el país, que a finales de 2022 era de unos 2.450 y en la actualidad de unos 29.700.

Vishna Shah, directora Regional de Incidencia Política y Campañas de Save the Children, asegura que la crisis del Sahel central, en gran olvidada, sigue siendo una de las peores emergencias humanitarias del mundo: “Y es aún más devastadora por el hecho de que se trata de una crisis de infancia que afecta a una de las poblaciones más jóvenes del mundo. Millones de niños y niñas viven desplazados huyendo de una violencia mortal inimaginable. Estos niños y niñas ya vivían en uno de los lugares más difíciles del mundo para crecer antes de perder sus hogares, sus comunidades y todo lo que conocían”. 

Además de aumentar la financiación, Save the Children pide a los gobiernos que protejan a los civiles durante los conflictos, con especial atención a los niños y niñas. También recuerda que se deben respetar las reglas y normas internacionales para reducir el impacto de la violencia en los niños, las niñas y sus familias.

Las personas menores de edad representan el 40% de las desplazadas en el mundo según la ONU, sin embargo, son una parte aún mayor de las personas obligadas a huir de sus hogares en África occidental y central, constituyendo alrededor del 58% en los países incluidos en el análisis de Save the Children. 

Guerras olvidadas

Los países del Sahel central, Burkina Faso, Malí y Níger, se han visto asolados por años de conflictos, golpes de Estado, pobreza extrema y creciente inseguridad alimentaria. También es una de las regiones en primera línea de la crisis climática. Los niños y las niñas se enfrentan a amenazas que incluyen ataques violentos y el riesgo de reclutamiento por parte de grupos armados, ya que más de una década después del inicio de la crisis que comenzó en Mali en 2012, la situación ha seguido deteriorándose.  En los últimos años han aumentado, especialmente en Malí, las violaciones graves de los derechos de los niños y las niñas en los conflictos, que incluyen asesinatos y mutilaciones, secuestros y reclutamiento de niños y niñas en grupos armados o como soldados. Mientras tanto, en noviembre, en Burkina Faso, al menos 70 civiles -en su mayoría niños, niñas y personas ancianas- fueron masacrados.  

Salamatou [nombre ficticio], niña de 11 años de la región nigerina de Tillaberi, se vio obligada a huir de su hogar debido a la violencia y vive en un campamento para menores de edad desplazados internos a 50 km de su pueblo. Más de 800 escuelas permanecen cerradas en Tillaberi debido a la inseguridad, según datos del gobierno. Asiste a una clase de educación organizada por Save the Children en una escuela cercana al campamento.   

"En el campamento tengo mucho miedo porque han matado a mi padre, pero en la escuela me consuela jugar con mis amigos. Echo de menos a mi padre y a mis amigos de mi pueblo", cuenta.

¿Qué te llevarías?

Ante cualquier crisis, Save the Children trabaja antes, durante y después de que se produzca. Entre otras cosas, la organización ayuda a las comunidades a prepararse para hacer frente a cualquier catástrofe, ya sea natural o provocada por el hombre. En situaciones de emergencia proporciona mantas y alimentos, kits de higiene y transferencias en efectivo, y también espacios seguros para la infancia donde los niños y niñas pueden seguir con su educación y cuidar su salud mental.   

Con su campaña ¿Qué te llevarías? Save the Children recauda fondos para canalizar de manera rápida y eficiente fondos flexibles para respuestas humanitarias e iniciativas de acción anticipatoria, y así disminuir el impacto de las crisis humanitarias. Dado que las crisis y los desastres globales se vuelven cada vez más volátiles y complejos, la financiación flexible permite a la organización responder a las necesidades más críticas de los niños y las niñas, activar rápidamente su respuesta y poner en marcha intervenciones que salvan vidas en cualquier rincón del planeta. 

Más de 50 millones de niños y niñas de todo el mundo se vieron obligados a abandonar sus hogares por guerras o catástrofes climáticas a finales de 2023, la cifra más alta de la historia. El año pasado Save the Children ayudó a unos 19 millones de niños y niñas atrapados en crisis a conseguir los suministros vitales que necesitan para sobrevivir y las cosas que no se pueden meter en una maleta: seguridad, educación, refugio, salud y protección.   

Save the Children apoya a los niños y niñas desplazados de todo el mundo para darles los suministros vitales que necesitan para sobrevivir y las cosas que no se pueden meter en una maleta: seguridad, educación, refugio, salud, un lugar donde jugar, reír y aprender, y alguien que luche por sus derechos. La organización trabaja para apoyar a los refugiados y desplazados dentro de sus propios países y ofrecer protección y servicios de apoyo en las fronteras para ayudar a las personas a asentarse cuando llegan a nuevos lugares.  

Save the Children en el Sahel central

Save the Children trabaja en Burkina Faso desde 1982 y lleva a cabo programas de salud, educación y protección infantil, como la mejora de la salud materna e infantil, la lucha contra la malnutrición y la inseguridad alimentaria, el fomento de la escolarización, especialmente de las niñas, la erradicación del matrimonio infantil y la seguridad de los niños y las niñas, así como la sensibilización sobre los derechos de la infancia.  

En Mali, Save the Children trabaja desde 1987 para satisfacer las necesidades humanitarias y de desarrollo relacionadas con el desplazamiento de la población debido al conflicto armado en el norte y el centro del país, a través de programas de protección, educación y salud y nutrición.  

Save the Children ofrece en Níger programas de desarrollo a largo plazo e intervenciones de emergencia para salvar vidas en diversos sectores del país. Esta labor abarca la protección de la infancia, la salud, la nutrición, la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia, la educación, el agua y el saneamiento y la higiene, y en 2023 sus programas ayudaron a 2,8 millones de personas en el país, incluidos 2,1 millones de niños y niñas.