Las vidas que te
quedan por vivir
se protegen hoy
Hay lugares del mundo donde la infancia empieza con desventaja.
Donde crecer sano no depende solo del cuidado de una familia, sino de algo tan incierto como que llueva, que haya alimentos suficientes o que exista un centro de salud a varias horas de distancia.
En esos lugares, una sequía, una enfermedad o una mala cosecha pueden poner una vida en riesgo. Allí, llegar a tiempo y quedarse marca la diferencia.
Así fue la historia de Ereng
Ereng vive en una zona rural de Kenia, una de las más castigadas por la sequía. Cuando tenía 18 meses, su familia había perdido todo su ganado, su principal fuente de alimento e ingresos. La comida empezó a escasear y su cuerpo, aún tan pequeño, dejó de desarrollarse como debía.

Ereng estaba débil, no ganaba peso y apenas tenía energía.
Sus padres tomaron entonces una decisión difícil: caminar durante horas hasta el punto de salud comunitario apoyado por Save the Children, el único al que podían acceder.
Allí conocieron a Charles, uno de nuestros profesionales sanitarios. Tras evaluarla, confirmó el diagnóstico: desnutrición. Era una situación grave, pero había que actuar ya.
Charles inició un tratamiento sencillo pero vital, basado en alimento terapéutico y un seguimiento semanal constante. El equipo no solo trató a Ereng, sino que acompañó de cerca a su familia para asegurar que el tratamiento pudiera mantenerse, a pesar de la distancia y las dificultades.
Ese acompañamiento fue clave para que un año después, cuando volvimos a ver a Ereng, la imagen fuera otra. Había recuperado un peso saludable, estaba activa, jugaba, se movía con libertad y crecía como cualquier niña de su edad.

Este tratamiento le salvó la vida.”
Aquí es donde tú puedes jugar un papel esencial
La historia de Ereng fue posible porque pudimos estar presentes en su comunidad antes, durante y después del tratamiento.
Mantener esa presencia en zonas remotas -con personal formado, alimentos terapéuticos, seguimiento y puntos de salud comunitarios- requiere grandes apoyos que permitan estabilidad y proyección a largo plazo. Un ejemplo de estos apoyos es el Testamento Solidario.
Las personas que incluyen a Save the Children en su testamento hacen posible que nuestro trabajo continúe en el tiempo, asegurando que otros niños y niñas, incluso en zonas remotas, puedan recibir atención cuando más la necesitan.
4 PASOS PARA HACER TU TESTAMENTO SOLIDARIO:
1. Reflexiona sobre tus bienes
En algún momento de la vida es necesario reflexionar sobre qué valores nos han guiado, aquello que deseamos que perdure en el futuro o a quién queremos dejar las cosas que han formado parte de nuestra vida.
2. Decide cómo incluir a Save the Children
Del mismo modo que incluyes a tus familiares o seres queridos en tu testamento, e independientemente de cuál sea tu patrimonio, puedes destinar una parte del mismo o un bien concreto a Save the Children. Este gesto solidario implica una gran generosidad hacia los niños y las niñas del futuro.
3. Acude a una notaría
Cuando hayas tomado una decisión, debes ir a una notaría para ponerla por escrito. Este sencillo proceso administrativo tiene un coste asequible y es la manera correcta de formalizar tus deseos.
4. Comunícanos tu decisión
Si decides incluir a Save the Children, nos gustaría que nos lo comuniques. Así podremos compartir contigo el impacto real que tendrá tu decisión en la vida de la infancia que más lo necesita. Además, es muy importante para cumplir tu voluntad con responsabilidad y respeto.
Hay futuros que solo podrán existir si alguien pensó en ellos antes. Gracias por pensar en la infancia.
MÁS INFORMACIÓN
Preguntas frecuentes
¿Estás considerando hacer testamento o modificar uno que ya has hecho? Es posible y normal que te surjan dudas como ¿Por qué hacer testamento? ¿Qué es una herencia o legado? ¿Es compatible incluir a mis seres queridos y a Save the Children en mi testamento? Damos respuesta a esas y más preguntas frecuentes.