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Ayudamos a la
infancia refugiada

  

La violencia, el hambre o la inseguridad son algunos de los principales factores que obligan a millones de personas a abandonar sus países de origen en busca de una vida mejor y para dar un futuro digno a sus hijos e hijas. Los últimos datos registran más de 70 millones de desplazadas, refugiadas o solicitantes de asilo en todo el mundo; entre ellos, más de 12 millones son niños y niñas, una cifra muy preocupante.

Y  al margen de los datos oficiales, hay un número indeterminado de niños y niñas migrantes y refugiados, también en Europa, que están fuera de los mecanismos de registro. Se  convierten en invisibles para el sistema de protección y quedan enormemente expuestos a sufrir explotación y abusos.

Los asentamientos que más nos preocupan

En Idlib, en el norte de Siria, el aislamiento no es una medida viable por lo que un brote de coronavirus tendría consecuencias devastadoras para las familias. La guerra en Siria ha obligado en los últimos meses a cerca de un millón de personas a huir y asentarse en campamentos masificados, después de más de nueve años de conflicto armado a sus espaldas.

En Cox's Bazar, Bangladés, el asentamiento de refugiados más grande del mundo, actualmente no existe un sistema para detectar o evaluar el coronavirus ni unidades de cuidados intensivos para casi un millón de personas refugiadas, la mitad de ellos niños y niñas. El hacinamiento es elevado y hay escasa libertad de movimientos por lo que un brote del virus resultaría catastrófico.

Europa se enfrenta a la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Los niños y niñas que están sufriendo esta situación necesitan ayuda urgente. Nuestro informe más reciente señala que más de 200.000 niños y niñas no acompañados han buscado asilo en Europa durante los últimos cinco años. Por ejemplo, preocupa mucho la situación en Moria (Lesbos), y mucho más después del grave incendio a principios de septiembre. La solución no ha sido realojar a las 13.000 personas que vivían allí en Europa, sino que han sido trasladadas a otro campo igual de indigno. Por ello, pedimos una solución para las personas que llegan a la UE y que están a la espera de conocer si cumplen o no los criterios para recibir asilo. Mientras tanto, no pueden regresar a sus países de origen y corren el riesgo de vivir en un limbo durante mucho tiempo.

¿Qué hacemos por la infancia refugiada?

Nuestra organización trabaja con medio millón de profesionales de la salud en más de 40 países para brindar servicios sanitarios vitales. Además, ofrecemos a los niños y niñas más vulnerables protección y atención educativa

En Oriente Medio desde 2012 desplegamos nuestros equipos de emergencia para llevar a cabo intervenciones humanitarias en Jordania, Líbano, Irak, Egipto y Siria. Nuestra respuesta actual se centra tanto dentro de Siria como en los países cercanos para intentar cubrir las necesidades básicas de las personas refugiadas. Nuestra intervención se basa principalmente en proporcionar a la infancia apoyo educativo y emocional, protección y alimentos y bienes de primera necesidad.

Trabajamos en Bangladés desde 1970 y actualmente estamos en las zonas más afectadas dando apoyo a niños, niñas y sus familias. Desde el comienzo de la emergencia y hasta la fecha, hemos llegado a más de 400.000 niños y niñas con nuestras intervenciones, salvando un innumerable número de vidas.

Además, estamos trabajando en toda Europa para ayudar a los niños refugiados y sus familias.

Nuestra respuesta en España

En España, trabajamos en la frontera internacional de Beni Enzar entre Melilla y Marruecos, donde el pasado año atendimos a 798 menores solicitantes de asilo y migrantes, y a sus familias. En esta zona colaboramos con la Policía de Asilo para intentar agilizar al máximo posible los trámites de las peticiones de asilo. 

También estamos presentes en Algeciras, donde en 2019 nos convertimos en la primera organización de la provincia de Cádiz en facilitar la identificación de víctimas de trata, en colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía. Además, contamos con un equipo especializado en protección y educación social en los centros de acogida de urgencia de Barcelona y Tarragona,  que en 2019 acompañó a 306 niños y niñas. Del mismo modo, atendimos el pasado año a 1.809 menores migrantes y refugiados llegados por vía marítima, cubriendo alrededor del 70% de las llegadas a los puntos críticos de las costas andaluzas.
Asimismo, desde el verano de 2019, contamos con un servicio gratuito (Help Line) de asesoramiento legal y administrativo para niños, niñas y adolescentes sin referente familiar que, posteriormente, ampliaremos a los profesionales que intervienen con ellos.