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Encuesta: el impacto de la emergencia en 
los hogares con menos recursos

  

Para saber de qué manera está afectando la pandemia a los hogares españoles, desde Save the Children hemos realizado una encuesta online a más de 1.800 niños, niñas, y sus familias de toda España y les hemos preguntado por su situación económica, el cierre de colegios o su salud física y mental durante el confinamiento.

Conclusiones de la encuesta

Viendo los resultados de nuestra encuesta, la crisis económica y social del coronavirus será especialmente negativa y duradera para las familias en pobreza, que ya sufren la pérdida de empleo y los recortes de sueldo en mayor proporción que el resto. La pobreza infantil es un grave problema que, si no abordamos de manera inmediata, afectará a prácticamente 1 de cada 3 niños y niñas en la próxima década.

La encuesta también indica que más del 30% de los padres y madres, independientemente de su nivel socioeconómico, ha vivido situaciones de tensión o conflictos con sus hijos e hijas durante el confinamiento y que 1 de cada 4 ha perdido los nervios en alguna ocasión, llegando a gritar o insultar al menor. De hecho, desde Save the Children advertimos de un posible aumento de la violencia contra la infancia durante el confinamiento y señalamos que el estado emocional  de los niños y niñas también se ha visto afectado en la emergencia. 

Por su parte, los niños y niñas de hogares vulnerables son los que más miedo tienen al virus, más les cuesta dormir y más lloran, lo que se une a una mayor tensión e incertidumbre en sus hogares. 

Nuestro estudio también muestra que la calidad de la vivienda está condicionada por la situación socioeconómica de las familias. El 15% de los padres y madres vulnerables describe su casa como un espacio con malas o muy malas condiciones para vivir durante el confinamiento. La falta de espacio o la poca intimidad, sumado a la inestabilidad económica, hacen que las familias vulnerables experimenten una convivencia más tensa que el resto de hogares. Del mismo modo, la falta de recursos se traduce en una mayor dificultad para llevar una alimentación adecuada o hacer deporte durante el confinamiento.

La investigación también señala que la brecha educativa ha crecido en los últimos meses. España ya tiene la tasa de abandono escolar más alta de la Unión Europea y corremos el riesgo de que muchos más niños y niñas se descuelguen por completo de la educación ahora que los centros educativos permanecen cerrados. En este sentido, más del 12% de las familias vulnerables encuestadas no tiene acceso a internet o no tiene buenas condiciones de conectividad, por lo que la infancia de hogares en pobreza tiene más dificultades para continuar con su educación mientras los colegios permanecen cerrados. 

Sobre el tiempo que pasan los menores frente a la pantalla, hay que destacar un dato preocupante: casi la mitad de los niños y las niñas afirma que para divertirse durante el confinamiento juega de manera online con desconocidos, lo que les puede hacer más vulnerables a sufrir alguna forma de violencia online como el ciberacoso, la exposición involuntaria a material sexual o violento, o incluso grooming.

Por último, nuestra encuesta también revela que la falta de paridad en el reparto de tareas domésticas tales como la limpieza se agudiza en los hogares vulnerables, donde las mujeres llevan todo el peso del hogar. Sin embargo, en general hay mayor igualdad en el cuidado de los niños y las niñas, especialmente en las familias no vulnerables.

Medidas urgentes para proteger a las familias en pobreza

En Save the Children consideramos que se deben priorizar las familias que sufren la pobreza en la respuesta a la emergencia. Por ello, es esencial que la infancia esté presente en las políticas y pactos de reconstrucción y proponemos las siguientes medidas:

-    Garantizar que todas las familias con hijos e hijas a cargo, incluidas aquellas de origen migrante en situación irregular, tengan los ingresos suficientes para cubrir las necesidades mínimas de crianza.
-    La aprobación urgente de la Ley Orgánica para la Protección de la Infancia y Adolescencia frente a la Violencia.
-    Establecer un programa de refuerzo escolar durante el curso para fomentar la vinculación con la escuela y reducir la brecha de aprendizaje entre el alumnado más desfavorecido.
-    Regularizar a los y las jóvenes migrantes o refugiados tutelados que hayan cumplido la mayoría de edad durante el estado de alarma, reforzar los recursos de emancipación y post-tutela de estos jóvenes, y reanudar las tramitaciones de las peticiones de asilo y los permisos de residencia.
-    Plantear que las políticas de reconstrucción y futuro tengan un enfoque de justicia intergeneracional. Es por ello que las políticas deben ir en línea con la transición ecológica y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).