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"Niam estaba empapado y no paraba de temblar"

Artículo escrito por Susana Hidalgo, Responsable de Comunicación en Save the Children

No puedo quitarme de la retina la imagen de este pequeño. Me lo encontré hace unas semanas en medio del campamento de refugiados rohingya en Cox Baazar, Bangladés. Acababa de caer una lluvia intensa y de agua caliente, propia de la estación del monzón en la que viven ahora mismo inmersos el casi millón de rohingyas que huyeron a Bangladés buscando refugio desde Myanmar. El pequeño, que se llama Niam*, estaba empapado y no dejaba de temblar, su mirada no fue producto del miedo a la cámara. 

Como este pequeño, más de 400.000 niños y niñas rohingya sobreviven estas semanas como pueden al monzón. Una o dos veces al día llueve con fuerza y el agua inunda todo el campamento y convierte los caminos de barro en lodazales intransitables. En la foto podéis ver cómo los refugiados tienen que caminar por pendientes resbaladizas.

Las casas del campamento están ancladas de manera muy endeble al suelo. Poco a poco, el agua está provocando el deslizamiento de las tierras. Hace unas semanas un niño rohingya murió a consecuencia de las lluvias y las previsiones para los próximos dos meses indican que la fuerza de la naturaleza va a seguir golpeando con fuerza a la población rohinya. 

Salma y Rion son dos hermanos rohingya de 9 y 6 años. Les encanta ir al colegio y todos los días caminan 40 minutos para llegar desde su casa a uno de los centros educativos de Save the Children en el campo de Cox Baazar. Pero el monzón ha llenado de agua la escuela, ha empantanado los caminos y Salma y Rion suman todos los días un montón de dificultades hasta que logran sentarse a leer y escribir. Los dos caminan descalzos, entre aguas fecales, y están expuestos a múltiples enfermedades, entre ellas el cólera.

El próximo mes de agosto se cumplirá un año del éxodo rohingya desde Myanmar. Desde Save the Children estamos trabajando desde el minuto 1 en atender a la población, con especial enfoque en los niños y las niñas. Hemos incrementado drásticamente nuestras operaciones, llevando alimentos a más de 637.000 refugiados, kits de higiene, artículos de uso doméstico y kits de refugio. También hemos puesto en marcha diez puestos de salud de emergencia, más de 500 letrinas, 30 pozos y casi 100 centros que apoyan el bienestar y aprendizaje de los niños en su lengua materna.

En total, más de 280.000 refugiados rohingya necesitan con urgencia asistencia alimentaria, entre ellos 145.000 niños menores de cinco años y más de 50.000 mujeres embarazadas y madres lactantes. Si puedes dona.

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