Las mejoras propuestas a la Ley de RGI en Euskadi son positivas, aunque insuficientes para familias con hijos a cargo

02 Junio 2017

El pasado 31 de mayo, la Consejera de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal, presentó un total de 15 propuestas para que el Parlamento Vasco consensúe la reforma de la Ley de Renta de Garantía de Ingresos (RGI). Desde Save the Children, valoramos las mejoras presentadas, aunque estimamos insuficientes las medidas formuladas en relación a las familias con hijos a cargo, en particular, en lo que se refiere a los complementos por hijo.

Según se desprende de la Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales (EPDS) de 2016, sobre la situación en que viven los hogares de la Comunidad Autónoma Vasca, el 11% de los niños y niñas en Euskadi no pueden cubrir sus necesidades básicas y el 17% (55.000 niños y niñas) carece de ingresos suficientes para alcanzar un bienestar mínimo. En palabras de la responsable de Save the Children en Euskadi, Eva Silván, "gracias a la existencia en Euskadi de la RGI y de la Prestación Complementaria de Vivienda, el impacto de la pobreza infantil y la desigualdad se ha visto matizado, a diferencia del resto del Estado, pero la RGI se ha mostrado ineficaz para abordar la situación de las familias con hijos e hijas a cargo”.

En relación a la segunda de las propuestas presentadas, que aboga por modificar la fórmula para la determinación de la cuantía básica de la prestación y de los complementos asociados, Save the Children considera positivos los complementos por menores a cargo, ya que de esta manera aumenta el peso de los niños y niñas dentro de la unidad convivencial, al tiempo que se visibilizan, entre otras, las necesidades económicas de las familias con hijos a cargo, frente a los perceptores individuales.

A su vez, la reforma de la Ley de RGI plantea complementos de 100 € fijos por personas adultas adicionales en la unidad convivencial, si bien en el caso de los menores a cargo, esta cantidad fija por persona se reduce progresivamente a medida que aumenta el número de hijos, en lugar de mantener un complemento único por hijo a cargo de un mínimo de 100 € al mes.

Desde hace dos años, Save the Children insiste en la necesidad de dotar de una mayor protección a las familias monoparentales, las más afectadas por la pobreza. La inclusión de este colectivo como beneficiario de complementos, junto con las víctimas de violencia de género y las personas con discapacidad, es una buena medida que, sin embargo, debe mejorarse hasta su equiparación a la ayuda que perciben las unidades convivenciales compuestas por parejas (160 €).

En cuanto a la tercera de las propuestas, que afecta a la certificación de la residencia en Euskadi, Save the Children se congratula de que se reduzca a 24 meses el actual periodo de empadronamiento mínimo que se exige para el acceso a la RGI de las unidades familiares con hijos e hijas menores de edad a cargo. En esta línea, la organización aplaude también los cambios propuestos en relación a los requisitos de empadronamiento y de presentación de documentación para el acceso a la prestación de las personas refugiadas, solicitantes de asilo o protección internacional. De este modo, se excepcionaría del requisito de tres años de padrón a las personas citadas, lo que facilitaría su proceso de integración y acceso a medidas de protección social que serán, sobre todo, beneficiosas para quienes tengan hijos a cargo.

Por último, respecto al análisis conjunto del Sistema Vasco de Garantías de Ingresos e Inclusión Social, que contempla aspectos como “la propuesta de analizar, por parte del Consejo Vasco de Finanzas, la conveniencia o no de introducir en el marco fiscal general deducciones fiscales anticipadas de carácter reembolsable u otras medidas que permitan alcanzar una mejor integración de las políticas fiscales y de garantía de ingresos”, Save the Children defiende la necesidad de dar seguimiento a esta propuesta, en especial, en lo que se refiere a las familias o unidades convivenciales con hijos a cargo.

En resumen, las reformas planteadas reconocen, por un lado, la importancia de destinar recursos a la infancia más desfavorecida y, por otro, destacan a los niños y niñas como un colectivo relevante en la percepción de la RGI, así como a las familias monoparentales y refugiadas. No obstante, desde Save the Children seguiremos participando e insistiendo en la necesidad de profundizar en las herramientas de protección social dirigidas a familias con hijos e hijas a cargo, para hacerlas más eficaces frente a la reducción de la pobreza y la desigualdad.