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Un paso más en la lucha contra la violencia

Este fin de semana ha sido muy importante para la infancia, ya que Pedro Sánchez, actual presidente del Gobierno, se ha reunido con Andrés Conde (director general de Save the Children) y Catalina Perazzo (responsable de políticas de infancia de Save the Children) tras la petición que le hacía el pianista James Rhodes en la carta abierta que publicaba El País.

James Rhodes, en su carta, ponía en evidencia los fallos que existen en el sistema de protección español en cuanto a los casos de abusos sexuales. Una semana en la que al menos hemos visto varios casos de abusos sexuales a menores, algunos con sentencias que dejan a los niños y las niñas en una situación de vulnerabilidad todavía mayor. Esta situación la venimos denunciando desde hace tiempo con informes como "Ojos que no quieren ver" donde se enumeran todos los fallos del sistema y se aportan posibles soluciones para proteger a la infancia.

Una ley más que necesaria

Los abusos sexuales son una de las peores formas de violencia. No sólo por la gravedad de los hechos, sino por su prevalencia (entre un 10% y un 20% de la población ha sido víctima de abusos sexuales en la infancia), la cercanía de los agresores (6 de cada 10 son conocidos por sus víctimas), la progresión de los síntomas, la dificultad para detectar los casos y la gravedad de los efectos a nivel emocional, sexual o social.

James Rhodes, quien sufrió graves abusos en la infancia, sugiere y apoya la creación de una ley que proteja a los niños y niñas de todas las formas de violencia. Una ley que trabaja desde la prevención, la formación y la protección de los grupos más vulnerables. Una ley que tenemos muy claro cómo debería ser y la urgencia de su aprobación.

No vamos a parar hasta que lo consigamos

En 2015 iniciamos un camino de cara a conseguir que se aprobase esta Ley. La redactamos, la presentamos a los distintos grupos políticos y gracias a las más de 225.000 personas que ya han firmado la petición, hicimos presión para que la Ley entrase en el Congreso.

En Save the Children lo tenemos claro: no vamos a parar hasta que lo hayamos conseguido. ¿Nos ayudas a que sea posible?

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