Educación de calidad

A pesar de ser un derecho fundamental, 130 millones de niños no reciben una educación de calidad. Millones de niños no están aprendiendo lo que deberían bien porque sus profesores no están bien formados, porque las aulas están demasiado llenas o porque los libros de los que tienen que aprender están escritos en un idioma que no pueden leer. Hay veces que la razón es simplemente que el niño tiene tanta hambre, que encuentra imposible concentrarse.

Nos esforzamos por mejorar el acceso a una educación de calidad para los niños en las situaciones más vulnerables, precisamente porque en esos casos, como en la mayoría, la educación es la única vía para salir del círculo de la pobreza. La vía a un futuro mejor para ellos y para sus familias.

Trabajamos para garantizar que todos los niños saben leer cuando terminan la educación primaria. Ofrecemos formación a los profesores mejorando sus técnicas de enseñanza y los materiales didácticos dentro del aula; organizamos clubs de lectura en las comunidades y apoyamos a los padres en casa para que se involucren en la educación de sus hijos. Fomentamos los espacios de aprendizaje temprano para que cubran las necesidades físicas, emocionales, lingüísticas e intelectuales de los niños. Ayudamos a reforzar ambientes educativos en los que los niños estén protegidos. Utilizamos las evidencias de nuestros programas para incidir sobre los gobiernos locales y nacionales en sus planes de educación.