Trabajo infantil forzoso

Se calcula que 85 millones de niños y niñas en todo el mundo se exponen a alguna de las peores formas de trabajo infantil. Trabajos que son mental, física y moralmente peligrosos para su bienestar y que les impiden, además, disfrutar de su derecho a ir a la escuela.

La pobreza, la discriminación, la falta de políticas sociales y de acceso a una educación adecuada y de calidad son las principales causas que empujan a los niños a esta forma de violencia. En nuestros programas, guiados por la Convención sobre los Derechos del Niño, abordamos el amplio y complejo problema del trabajo infantil a través de un enfoque integral que combina nuestra experiencia en protección, en refuerzo de los medios de vida del niño y de su familia, en educación y en salud.

Como parte integral de nuestro trabajo, llevamos a cabo programas para erradicar todas las formas de trabajo peligroso y de esclavitud infantil y también para apoyar a los Movimientos de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores. Estos movimientos están formados por infancia trabajadora y organizada contra la explotación y por un trabajo en condiciones dignas que les permita acceder a la escuela y tener tiempo de ocio.