Matrimonio infantil

Cada año millones de niñas son forzadas a casarse, forzadas a renunciar su derecho a la educación, a la atención sanitaria y a su bienestar y desarrollo físico y emocional. Forzadas a abandonar su infancia, forzadas a dejar de ser niñas. Para finales de esta década se calcula que 142 millones de niñas habrán sido obligadas a casarse.

El matrimonio forzoso expone a las niñas a la violencia y el abuso sexual. Las consecuencias en su educación y en su salud son impactantes: en algunos países, las complicaciones en el embarazo y en el parto son la principal causa de mortalidad de las adolescentes de entre 15 y 19 años.

Trabajamos para erradicar el matrimonio forzoso de una manera transversal en todas nuestras áreas temáticas, a través de nuestros programas de educación, de salud y de protección infantil. Creemos que solo abordando las causas profundas que están detrás de esta práctica -la desigualdad de género y la pobreza- se podrá acabar con el problema. Centramos nuestros esfuerzos en tratar de provocar cambios legislativos que no solo refuercen los sistemas de protección de la infancia sino que también promueven la igualdad de género; promovemos la participación de las niñas y los niños para generar un debate desde sus comunidades sobre determinadas normas sociales y desarrollamos programas educativos que animen a las niñas a no abandonar la escuela y a recuperar sus vidas cuando han sido víctimas de matrimonio forzoso.