Transferencias de efectivo

Las transferencias de efectivo son un tipo de programa en el que se hace entrega de dinero en efectivo a las familias afectadas por una emergencia para responder a sus necesidades básicas y las de sus niños y niñas.

Este tipo de programas benefician a la economía local en situaciones donde los mercados funcionan y están abastecidos. Además, empoderan a las familias porque aumenta su poder de decisión con respecto a sus necesidades y cómo satisfacerlas. Un programa como este respeta la dignidad de las familias, una dignidad que se ve muy disminuida en tiempos de emergencias.

Las transferencias de efectivo mejoran la capacidad de resistencia de las familias a crisis futuras y evitan que recurran a estrategias de supervivencia o deudas que tienen un impacto negativo en la infancia como sacar a sus hijos e hijas de la escuela, el trabajo infantil, el matrimonio infantil o la reducción de las raciones de alimentos diarias.

Trabajando directamente para la infancia

Las transferencias de efectivo son la única herramienta que permite atender un rango amplio de necesidades de niños y niñas en una única intervención, reduciendo la inseguridad alimentaria y la malnutrición al mejorar el acceso a una mayor cantidad de alimentos. Además, contribuyen a la protección de niños y niñas frente a la violencia de género, el estrés emocional y salud mental, o la explotación laboral. 

El uso de teléfonos móvil para transferir ayuda directamente a las familias ha revolucionado la ayuda de emergencia. Las familias pueden comprar lo que necesitan con el móvil en las tiendas solo con preguntar el precio y transferir el dinero con un SMS al comercio. Esto permite eliminar el manejo de efectivo, los riesgos de fraude y tener un control directo de lo que las familias están gastando al tiempo que se empodera a las familias, permitiéndoles decidir en qué se gastan el dinero de acuerdo a sus necesidades.

Karina tiene siete hijos con los que vive en uno de los campos de desplazados que hay en el norte de Somalia. Ella es una de las beneficiarias del programa de transferencias monetarias que tenemos en Save the Children y que funciona a través de una terminal de teléfono móvil donde las usuarias pueden manejar el ingreso económico que le realizamos.

Con ese dinero Karina está consiguiendo los alimentos que necesita para su familia y comprándolos directamente en los negocios locales. Este programa le permite decidir por sí misma qué artículos comprar en función de las necesidades de su familia y reactiva la economía local para evitar que, junto a la crisis que se vive en Somalia, los negocios locales también desaparezcan.

Desde el año 2005, durante las respuestas de emergencia al tsunami en el Océano Indico y a la crisis alimentaria de Níger, en Save the Children hemos ayudado a las poblaciones afectadas a través de transferencias de efectivo. En el marco de la primera Cumbre Humanitaria Mundial, celebrada en Estambul en mayo de 2016, Save the Children se comprometió a incrementar el uso de programas de transferencias monetarias sensibles a la infancia siempre y cuando las condiciones sean apropiadas y los mercados funcionen.